sábado, 16 de junio de 2012

Durmiendo...

Encendí las luces, me senté en mi cama y cogí el celular, eres mi único contacto favorito, así que no es difícil hallarte en mi telefonito...
Intenté llamarte pero al instante tuve que colgar, eran las cuatro de la mañana y supuse que aún dormías, me puse a escuchar los mensajes de voz que me dejaste mientras veía tus fotografías.

Eres tan graciosa que mientras te escuchaba, comencé a reír y olvidé por qué iba a llamarte.
Revise tus mensajes de texto y recordé de quién aprendí a utilizar esas caritas graciosas hechas con el teclado, eran parte de tus correos, eran parte de ti.

Me gusta hablar contigo siempre, eres como una pastilla relajante, pero de carne y hueso.
Me gusta llamarte porque siempre me hablas y hablas... y yo escucho y escucho, hasta que me duermo y descanso tranquilo...

No! no quise despertarte, sólo llegué a enviarte un mensaje:

"Hola corazón... tuve una pesadilla y me desperté un poco triste,
quise llamarte pero... te ves hermosa durmiendo"

Sabes, quizá me cueste admitirlo pero... 
eres el mejor motivo para no sentirme solo.

Te ammo =)