Ella no es perfecta, ni yo tampoco
y
probablemente ninguno de los dos lo seremos...
pero me roba una sonrisa
cuando se acerca a mí y admite sus errores.
Quizás no me recite poesías
ni tampoco piense en mí en todo momento,
pero me entregó una parte que ella sabía
que podría romper y lo hizo sin miedo.
Corazón: NO la lastimes, NO la cambies,
no esperes más de lo que ella
puede darte...
NO analices cada movimiento suyo,
sólo sonríe cuando te
haga feliz,
grita si te hace enojar y sobretodo extráñala cuando no
esté.
Ámala con todo tu ser cuando recibas su amor
porque no
existen las chicas perfectas...
pero siempre habrá una chica que es
perfecta, PARA TI...
