Quién podría imaginarse que sólo una llamada tuya haría que mi corazón retumbara de alegría y esperanza.
No, no estoy solo... Dios me guarda en sus manos y tú, tú siempre estás en mi corazón "ojitos de princesa".
Recuerdo que en la escuela me enseñaron sobre los planetas y cómo a pesar de estar tan pero tan lejos, la fuerza de atracción los mantenía girando en el mismo sitio siempre.
Sabes que princesa... nuestro amor es así, supera todas las distancias y tiene una fuerza que jamás se acaba.
Así que, donde sea que estés, siempre estaremos juntos, no podrás alejarte de este pimpollo enamorado =)