Seguimos...
Querida amiga escéptica del "amor verdadero", te sigo comentando cómo, desde mi particular punto de vista, veo al amor...
(1)
Cada día cambiamos, nuestro cuerpo y hasta la vida cambia a cada minuto, y con ella, cambia el amor que sentimos.
Mira, empecemos por algo de lógica universitaria, si hoy no amas MÁS a tu pareja que cuando se conocieron... pues la amas MENOS, no hay otra opción, cierto?
Así como el agua, cuando la relación no está en constante movimiento y no fluye permanentemente, se estanca y se echa a perder. Tú necesitas cambios en tu vida porque creces, cambias tus gustos y necesidades y de repente te topas con que por un nuevo trabajo ves menos a tu pareja, sin embargo el amor verdadero es como el agua del río, siempre encuentra la forma de salir adelante a pesar de los obstáculos y distancias.
Yo comprendo claramente que las personas le teman a los cambios, y más si es algo que no pueden controlar en su totalidad y es que algunos pensamos que ese 'cambio' abarca la posibilidad de perder a la persona amada... sin embargo no debemos temer a ellos, al contrario, recuerda que un amor que se adapta a los cambios, se vuelve comprensible e indestructible.
(2)
Si amas, entonces puedes vivir sin la otra persona a tu lado...
Ok, ok, no es lo más romántico que he escrito, sin embargo es muy cierto...
No, no, no... no hablo de que dejes de respirar o corras al primer puente a lanzarte por tu amada.
Una cosa es que extrañes a morir a tu anticuchito y otra muy diferente es que no puedas vivir sin él; claro que puedes seguir viviendo y respirando si él no estuviera, pero no quieres que sea así porque simplemente la vida es más divertida cuando están juntos, ¿cierto?
No lo tomes a mal, pero de vez en cuando un poquito de distancia, aflora nuestra verdadera confianza...