No, no te obligaré a quedarte... mucho menos te impondré que sigas donde creí que te gustaba estar.
Yo te conocí y me enamoré de un corazón lleno de libertad, de amor y de mucha paz... ten el valor de escucharlo antes de hablar y así no te arrepentirás de tus decisiones.
Recuerdo que en algún momento de mi vida, con un ojo abierto te conocí y encontré el amor verdadero; pero me hizo falta tener los dos ojos cerrados, para confiar en ti y retener ese hermoso sentimiento.
Sabes... si no aprendes a confiar en los demás, difícilmente lograrás que ellos confíen en ti. Si no aprendemos a sacrificar el "yo" por un "nosotros", dificilmente lograremos seguir en esta historia.
CONFIANZA, es la manera más simple de amar, pero la más difícil de sentir... en fin, no estás obligada a nada, más que, lo que tu propio ser necesite de corazón.
El amor sin sacrificio, no es amor.
No lo olvides...