sábado, 12 de mayo de 2012

Feliz día Pochita...

Hiciste cosas tan pequeñas que me hicieron el más grande,
haces cosas tan simples que me convierten en único y diferente,
harás cosas tan hermosas, que me harán mejor persona cada día.

Nueve meses me cuidaste sin saber cómo era, compartiste tu mundo conmigo, tu espacio, tu aire... no te importo engordar, ni los vómitos, ni alguno de esos horribles síntomas... me protegiste cada día aunque el dolor más grande que tuviste, fue al momento de regalarme la vida a mí... fuiste muy valiente al haber soportado tanto por mí...

Fui indefenso y débil, pero tú me enseñaste a cuidar siempre de los demás.
Fui tonto y testarudo, pero tu amor me enseño a pedir perdón y a repetir siempre un "gracias" ante los demás.

Me enseñaste a comer el brócoli sin que nunca llegara a enterarme.
Me enseñaste pacientemente a leer, aunque mis profesores dijeron que yo no podría.
Me enseñaste a callar y a aprender del silencio de los demás.
Me enseñaste a no robar, sino a usar sabiamente mis manos y trabajar... - "ni un lapicero hijo! ni uno..." - me decías con tanto amor que hasta hoy lo recuerdo...
Me enseñaste a creer en Dios porque lo vi en ti y en tu ejemplo, porque siempre actuaste conforme a esa fe, a pesar de vivir los momentos más difíciles de tu vida.
Me enseñaste a escuchar cuando te gritan y a gritar para defender al que no puede hacerlo.
Me enseñaste a dar más de lo que me pedían, no importaba si lo merecían o no.
Me enseñaste a aprender de los demás y a enseñar al que no sabe...
Me enseñas a vivir correctamente y aunque sé que no eres de hierro... eres la fuerza más poderosa a la que me aferro todos los días...

Gracias por ser mi amiga, mi esperanza y mi madre; eres, por muy lejos... es el ser más maravilloso que he conocido desde que tenía nueves meses de edad...

No tengo palabras para agradecerle a Dios el que me haya permitido ser tu hijo, pero tengo la vida que me regalaste... para hacerte sentir la mejor madre del mundo.

Feliz día "Mamá Flor" =)