Hoy vivo algo que no es lo mismo sentirlo que escribirlo, lo siento en el más profundo de mi corazón y me duele mucho... pero es lo único a lo que me aferro porque tú ya no estás a mi lado y sé que debo aprender a vivir sin ti.
Me quedé colgando de las palabras que nunca llegué a decirte, me quedé abrazado a tus besos de luna que tanto extraño, sólo tu aroma de niña se impregnó en mi piel y aún por las noches escucho esa canción que tanto repetías cada vez que estabas feliz o eso era lo que yo creía cuando estabas conmigo.
Tú fuiste mi fuerza y mi esperanza, mi aliento y mi sonrisa, hasta el último momento que estuviste a mi lado me hiciste mejor persona, hasta en tu último suspiro sentí que me amabas...
Dios tiene un propósito para todo lo que hace, Dios pone un verdadero sentido a todos nuestros caminos... lo que aún no entiendo es, por qué el no tenerte debe tener sentido para mí?, por qué el no tenerte tiene que hacerme más fuerte? Prefiero ser el más débil del mundo, si eso significa volver a estar contigo...
Sé que no leerás esta carta y que al escribirla, sólo trato de sentirme menos culpable por haber perdido el tiempo en tonterías, olvidando lo importante que era vivir para ti y junto a ti...
Hasta hoy eres el mejor recuerdo de lo que significa Amar y Perdonar...
Hasta hoy eres el mejor regalo que mis 25 años han visto pasar...
Hasta hoy sigo amándote tanto, que VIVIR como tú lo hacías... es la mejor forma de recordarte
Tú... siempre vivirás en mí
Te extraño...